Una marcha de poco más de una hora que nos llevará a orillas del Zirauntza y a través de un frondoso hayedo hasta su nacimiento.

La ruta, circular, comienza y finaliza en la antigua fábrica de piedra de Ajuria, en Araia. Señalizada en primer lugar por marcas blancas y verdes, y posteriormente por las rojas y blancas del GR-25, que coincide con nuestra ruta en este tramo, el trazado es de fácil acceso y mínima dificultad.

El camino discurre a la sombra de un precioso hayedo, primero remontando el río hasta las paredes que le ven nacer y después, una vez cruzamos su cauce gracias a un pequeño puente de madera, para deshacer lo recorrido sobre el muro de un canal.

En definitiva, un recorrido sencillo y amable, ideal para pasar una tarde disfrutando del entorno que nos brindan las faldas del Aratz, siempre acompañados del rumor del agua, que se desliza en forma de torrentes y pequeñas cascadas.